Hoy en día, la frase “No confíes – verifica” es el principio básico de la arquitectura de confianza cero. Y con buen motivo: muchos de nosotros hemos sufrido a causa de malware, vulnerabilidades, ataques, virus y otras formas de sabotaje. Estos representan un gasto tangible; en 2025, Cybersecurity Ventures calculó que el coste total de este tipo de daños superaba los 10 trillones de dólares. Peor aún, este año se prevé que superará los 20 trillones.
Para mitigar estos riesgos, entidades corporativas como las que nos emplean, contratan expertos, consultores y personal para proteger nuestros entornos informáticos. Adquirimos firewalls, componentes de arquitectura, e incluso, reconstruimos nuestro procesamiento de transacciones desde la base para proteger cada byte de datos corporativos.
Entonces ¿por qué fallamos a la hora de tomar las mismas precauciones con el output impreso?
Durante mi larga carrera profesional, he estado en muchas organizaciones en el área de procesamiento de datos. Sin excepción, encuentro impresoras con pilas de papel dentro y por sus alrededores que no se han recogido. Muchas empresas proporcionan tecnología para impedir que esto ocurra, pero continúa ocurriendo.
Es más, me parece interesante ver cómo son tan pocas las empresas que se preocupan por quién emite cada trabajo a imprimir, incluso dentro de mi mundo de software de gestión de output. En mi experiencia, la mayoría de los vendedores simplemente confía en la opinión del sistema operativo sobre quién está imprimiendo. ¿Por qué hacer esto? Es muy fácil de burlar. Un intruso puede hacerse pasar por prácticamente cualquiera y enviar trabajos al sistema.
Eso no ocurre con LRS. Nosotros no dependemos de métodos del sistema operativo para accionar output. Aunque estamos obligados a permitir que el sistema operativo envíe los datos desde la aplicación, interceptamos esos datos para asegurar que:
- Estén cifrados en reposo
- Estén cifrados en movimiento
- La impresión del usuario sea autenticada continuamente frente a la plataforma corporativa IAM / IdP
La mayoría de las empresas simplemente recibe la identidad del emisor de impresión como una secuencia desde el sistema operativo y confía en que es verdadera. En mi opinión, eso parece transgredir los preceptos de confianza cero.
Para mí, la confianza cero debe ir más allá de la tecnología.
A menudo, las organizaciones seleccionan determinados proveedores en base al presupuesto, o a las apariencias o, peor aún, fiándose de lo que dice el proveedor. Muchos afirman disponer de capacidad, pero resultan no ser fiables cuando se les pide que proporcionen soluciones escalables. Como cliente, esto te obliga a iniciar una vez más tu búsqueda de ayuda.
No puedo descartar la necesidad de ser consciente del precio, pero al mismo tiempo, te pido que no confíes, sino que verifiques.
¿Verificar qué exactamente? Me alegro de que lo preguntes. He aquí varios elementos por comprobar al seleccionar un proveedor en materia de gestión de output, que a menudo se pasan por alto:
- ¿Es estable financieramente? Hoy en día, muchas empresas intentan sobrevivir mientras están tremendamente endeudadas. ¿Quién controla el comportamiento de ese proveedor… el cliente o el financiero?
- ¿Puede ofrecer certificaciones de lo que afirma ser capaz de hacer?
- ¿Puede ofrecer una lista significativa de otras empresas que están haciendo exactamente lo mismo que tú requieres? ¿Es larga su lista de clientes y de años de experiencia?
Como alguien que lleva muchos años haciendo esto, sé que estos factores son la clave que demuestra fiabilidad.
Sé que LRS ha sido un proveedor de gestión de output de confianza desde hace casi medio siglo. Sé que LRS proporciona soluciones de gestión de output a miles de empresas de todo el mundo. Sé que LRS ofrece nuestra funcionalidad en las plataformas que los clientes necesitan, tanto si es el mainframe IBM z, sistemas Unix, sistemas Linux, Windows o SaaS. Proporcionamos productos seguros, escalables y de confianza en todas estas áreas.
Todo esto puede ser verificado. No por mí, sino por importantes corporaciones de todo el mundo.
Por lo tanto, no confíes. Verifica. Cuando lo hagas, observarás que LRS se sitúa en una clase aparte.